El lenguaje no binario y cómo traducirlo al español

A lo largo de la historia, las personas no binarias siempre han estado presentes en diversas culturas, a menudo bajo diferentes nombres. Por ejemplo, algunas comunidades de nativos americanos emplean el término Two-Spirit (dos espíritus) para referirse a un tercer género y en Indonesia el pueblo buginés reconoce hasta cinco géneros, uno de ellos el bissu, que representa la totalidad del espectro del género.


En nuestra sociedad se tiende a dividir a las personas de manera binaria, en hombres y mujeres; por tanto, una persona no binaria es aquella que se sale de este binarismo, que no se identifica (solo) como mujer u hombre, sino de manera diferente, y esto supone cambios en la lengua.


A pesar de que algunas personas no binarias utilizan pronombres masculinos o femeninos, también hay gente que no está cómoda con ninguna de estas opciones, por lo que se necesitan nuevos términos para designar estas realidades. En inglés, por ejemplo, el uso de they en singular se remonta al siglo XIV y se ha utilizado desde entonces para hablar de personas cuyo género se desconoce, aunque ha sido en el siglo XXI cuando se ha empezado a emplear como alternativa a los pronombres she y he. A su vez han ido surgiendo otros pronombres alternativos como ze y hir o ze y zir, aunque sin duda el uso de they es el más habitual. Por otro lado, el sueco cuenta desde los años 60 con el pronombre hen, una alternativa neutra al masculino han y al femenino hon.


Pero ¿cómo traducir esto al español? Si bien es cierto que en ocasiones se opta por cambiar el género de la persona y referirse a ella en masculino o femenino, esto es un error que implica realizar cambios respecto al texto original y puede llevar a confusiones donde el género sea un tema relevante en la obra o texto. Como solución, le traductore y lingüista Ártemis López explica que existen dos formas de traducir estos casos: el lenguaje no binario indirecto y el lenguaje no binario directo.


El lenguaje no binario indirecto se limita a eliminar las marcas de género del texto, ya sea modificando la estructura de la frase y categoría gramatical de las palabras o eligiendo términos neutros. Por ejemplo, en lugar de decir «está cansada de estudiar» podríamos decir «se ha cansado de estudiar», y en vez de «es un poco raro», «es un poco peculiar».


En cambio, el lenguaje no binario directo es aquel que muestra con claridad la inclusión de las personas no binarias y, en el caso de la traducción, se mantiene fiel a los pronombres neutros empleados en el texto de partida. Existen varias alternativas para conseguir esto, como la terminación en {–x}, pero la más conocida y aceptada es el morfema {–e} tanto por la facilidad a la hora de pronunciarlo como porque permite que las personas discapacitadas con lectores de pantalla lo lean sin problema. Por ejemplo, la frase «they are very handsome» se traduciría como «es muy guape». En los casos en que la palabra en cuestión ya termina en {–e}, como ocurre con la palabra «héroe», bastaría con utilizar un artículo. De esta forma, la frase «they’re a famous superhero» se podría traducir como «es une superhéroe famose».


A menudo se cree que el lenguaje no binario directo es «cosa de Internet» y que solo la gente joven lo emplea en las redes sociales; no obstante, la realidad es que su uso se está extendiendo poco a poco. Algunos ejemplos que podemos encontrar en literatura son la saga El tensorado de Neon Yang o la novela En las profundidades (The Deep) de Rivers Solomon, ambas obras escritas por autores no binaries y traducidas por Carla Bataller Estruch, así como la novela gráfica Género Queer de Maia Kobabe, autobiografía que explica la relación con el género de le autore y cuenta con la traducción de Alba Pagán. En cuanto al mundo audiovisual, la serie One Day at a Time no solo cuenta con une protagonista de género no binario, sino que dedicó un capítulo a explicar la variedad de pronombres existentes, para lo cual Javier Pérez Alarcón optó por traducir ze como elli y diferenciarlo así de they, que se tradujo al español como elle. A la misma solución recurrió Ignacio López en Sex Education, en cuya tercera temporada aparece un personaje secundario que utiliza el pronombre they.


Está claro entonces que, pese a la controversia que existe con el lenguaje no binario directo y la poca aceptación del mismo por parte de algunos sectores, las traducciones que optan por emplearlo son cada vez más frecuentes y es un recurso que está aquí para quedarse.

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